La Segunda Guerra Mundial

 

 

   Estudiar la segunda guerra mundial no es nada fácil considerando que fue un proceso… Si, leíste bien!  ¡Un proceso!  Cuyo inicio se remonta a los albores del tan polémico Tratado de Versalles de 1919. Muchos opinan que esta guerra fue una prolongación de la Gran Guerra, mote con el que se conoció a la primera contienda mundial, y que tuvo un período de tregua entre 1919 y 1939. Sin embargo, para estudiar el origen de este conflicto bélico, es necesario remontarnos a la serie de alianzas, acuerdos y pactos entre las potencias “insatisfechas” celebrados entre 1936 y 1939 y también a los proyectos neocoloniales que iban surgiendo en esa época.

 

   Pero ¿cuáles eran esas potencias? Por un lado, encontramos a la humillada y resentida Alemania dirigida por un líder con ansias de revancha: Hitler. El tratado de Versalles había puesto condiciones durísimas a este país, castigándolo y haciéndolo responsable directo de la guerra. ¡Como si las otras potencias no hubieran participado! Al llegar al poder, Hitler con su argumento pseudo imperialista, aseverará que a Alemania la han hundido y plasmará sus objetivos inmediatos: lograr la unión con los austríacos e invadir Checoslovaquia y lograr el tan deseado “espacio vital”. Objetivos que no harán más que encubrir su plan macabro: vengar a Alemania de tan ruin humillación, haciendo responsables a los judíos de haber negociado y consentido, desde “adentro”, tal atropello.

 

   Por otro lado, encontramos a Italia y Japón. Los italianos plantearán la “cuestión del Mediterráneo” que implicará la expansión de este país por el Norte y Noreste africano. Y los japoneses, con ansias hegemónicas también, tendrán sus planes para con Asia Oriental y el Pacífico. China será la joya por conquistar para Japón, por lo que será invadida inmediatamente y pasará a ser un Estado “satélite”[1] nipón.

 

   No podemos olvidar, más allá de estos caprichos insatisfechos, a una gran oportunista de la situación: Rusia. Este país será un coloso perturbador de la tensa situación previa al estallido de la guerra. Comenzará su avance e intentará extender a toda costa el comunismo, gran temor de las potencias aliadas. El mundo había quedado impactado con la Revolución Rusa, y éste era un peligro latente para el capitalismo occidental.

 

   Planteadas, así las cosas, ente 1936 y 1939 alemanes, italianos, japoneses y rusos firmarán distintos acuerdos y alianzas.  La política conciliadora o de apaciguamiento establecida por Gran Bretaña y Francia ante las peticiones y caprichos de la Alemania nazi no hicieron más que darle tiempo a que se gestionaran estos pactos “diplomáticos” que ya no dejaban lugar a dudas de que la guerra estaba próxima a estallar.

 

   Ahora sí, el 1 de setiembre de 1939 Alemania se pone en marcha y decide invadir Polonia, chispa que hace estallar la guerra. No olvidemos que Gran Bretaña y Francia eran “garantes” de los polacos.

 

   Para facilitar el estudio de los innumerables hechos y batallas de la guerra, los historiadores utilizamos distintos recursos para tal fin. El que te propongo a continuación es uno de ellos, no es ni el mejor ni el más usado, pero a mi entender, es el más fácil de interpretar si nos centramos en la dinámica geopolítica y militar de la guerra. Podemos dividir a la misma en dos grandes bloques de estudio: Las victorias del Eje y la Contraofensiva aliada. A saber:

 

    Victorias del Eje (1939-1941)

Fuente: Internet

 

  Entre los años 1939 y 1941 la guerra se centra en las luchas por el dominio de Europa Occidental y el Cercano Oriente, predominando las conquistas del Eje, es decir, Alemania, Italia y Japón, y Rusia jugando su papel de espectadora.

 

   Entre 1939 y 1940 nos encontramos con el momento más próximo de que Alemania cumpla con su gran objetivo: dominar completamente Europa. Esta pondrá en marcha la llamada guerra relámpago, estrategia que se basaba en el dominio rápido en cortos conflictos, sin darles tiempo a los aliados a coordinar su lucha y explotar sus reservas. Esta estrategia se pone en marcha a partir de la invasión de Polonia, siguiendo las de Dinamarca, Noruega, Finlandia…los alemanes entraron en Francia en el ’40 por lo que el gobierno francés decide firmar un armisticio[2], quedando el norte francés bajo control directo de Alemania y en el sur instalándose un gobierno dispuesto a colaborar con el vencedor: la “France de Vichy”, dirigida por Peten[3].

 

   Al no poder contar ya con Francia, Gran Bretaña continúa la guerra en soledad. Entre agosto y octubre de 1940, los alemanes desencadenaron una ofensiva de bombardeo conocida como la Batalla de Inglaterra, para conseguir el dominio del aire, pero Hitler perdió demasiados aviones y tuvo que suspender la tan ansiada invasión a la isla británica.

 

   Por otro lado, Italia entra a la guerra al invadir Egipto y atacar Grecia. Mussolini quiere asegurarse un gran imperio mediterráneo! Británicos y griegos logran rechazar a los italianos en vano, porque será Hitler quien dé el batacazo final al conquistar con éxito Grecia. Italia decide entonces firmar el Pacto Tripartito (1940), es decir, un acuerdo firmado por tres potencias: Alemania, Italia y Japón. Por medio de éste, se reconocen las esferas de influencia proclamando un “nuevo orden internacional”. Aunque la URSS no adhirió al pacto, si forjó su colaboración, vendiendo materias primas vitales para el Tercer Reich.[4]

 

    El año 1941 será un año trascendental. Veamos…Hitler se siente invencible y está convencido de que puede convertirse en el dueño de Europa. Alemania se irá expandiendo hacia el este europeo mientras que desarrolla su plan racista de exterminio que involucra a judíos, gitanos, etc.. Dará rienda suelta a la “Solución final”, las marchas de la muerte se extenderán en algunos campos de concentración hasta el final de la guerra. Y como si esto no le fuera suficiente ¡Decidirá que ha llegado el momento de romper algunos pactos, y atacar a la URSS! Este país nunca ha dejado de dominar sus pensamientos y es prioritario para su proyecto imperial. El ataque iniciado en junio de 1941 sorprende a Stalin. No obstante, los vastos recursos materiales y humanos rusos se movilizaron eficazmente haciendo retroceder las avanzadas alemanas que amenazaban Moscú.

 

   Otro gran suceso que pesará en la memoria del mundo será el ataque japonés a la base estadounidense de Pearl Harbor (Hawái). La caída de Francia el año anterior, fue aprovechada por Japón para extender su dominio por el sureste asiático, rico en materias primas. Al ser Indochina ocupada, surge un nuevo frente para los aliados. El gobierno estadounidense respondió cerrando su mercado al comercio nipón. Japón decide “despertar al gigante dormido”[5], bombardeando con sus letales kamikazes la base estadounidense hawaiana. Cuatro días después, Alemania e Italia se sumarán a esta declaración de guerra a Estados Unidos. El mundo…en shock.

 

   Producto de estos dos complicadísimos años de guerra es el realineamiento definitivo de los bandos: los Aliados (Francia, Gran Bretaña, EEUU y URSS – que firma en julio de 1941 un pacto de ayuda mutua con Londres, luego de ser tacada por Hitler) versus el Eje (Alemania, Italia y Japón). Y es el momento de que las cosas cambien, y que el bando aliado comience con su avance defensivo.

 

   

 Contraofensiva aliada (1942-1945)

Fuente: Internet

 

 Se celebran diferentes Conferencias interaliadas a lo largo de 1941 y 1942. EEUU decide apoyar económicamente a Gran Bretaña por medio del Acta de Préstamo y Arriendo, beneficio que luego extenderá a China y la URSS. Roosevelt y Churchill firmarán la Carta del Atlántico, como respuesta a la propaganda del Eje, denunciando las agresiones de esa alianza. Stalin adhirió a dicha carta. También se llevará a cabo en 1942 la primera conferencia anglo-americana en Washington conocida como Conferencia de Arcadia, que dispuso las medidas para una estrategia conjunta y obtuvo el acuerdo de la URSS.

 

   Puestas todas las cartas sobre la mesa, en los años venideros las fuerzas del Eje sufrieron una serie de importantes reveses en los distintos escenarios bélicos, dándole a la guerra un nuevo y definitivo giro.

 

   De la Batalla de Stalingrado resultará la victoria de la URSS sobre los alemanes. A pesar de que la propaganda del Eje fue presentar su proyecto imperial como un “nuevo orden más justo” que el anterior, no pudo evitar la formación de movimientos de resistencia en los países ocupados: Yugoslavia, Birmania, Indochina, China.

 

   Toda Europa asistirá a una Batalla aérea, donde los bombardeos nocturnos serán más que frecuentes sobre las ciudades alemanas, sumándose a los ataques diurnos de los aviones estadounidenses. La contienda también se librará en el Atlántico, caracterizada por una lucha submarina sin precedentes. Se crean proyectos exitosos para los desembarcos que permitirán la victoria aliada en el norte africano. Y en cuanto al Pacífico, entre muchas operaciones exitosas se produce un hecho decisivo, la batalla de Midway: EEUU destruye cuatro portaviones enemigos, forzando a Japón a abandonar su proyecto sobre dicho océano.

 

   A partir de 1943, el avance aliado es indiscutible. El Eje se encuentra “sin techo”, haciéndose cada vez más agresiva la guerra área contra Alemania y Japón. En el Atlántico se produce la victoria definitiva de los aliados sobre los submarinos alemanes. Los rusos comienzan su avance hacia las ciudades que estaban bajo poder alemán. Los estados satélites alemanes comienzan a desintegrarse. En Italia, Mussolini es fusilado. En Francia, el Desembarco de Normandía (1944) - arreglado en la Conferencia de Teherán en la cual Stalin, Churchill y Roosevelt arman el proyecto coordinándolo con una contraofensiva rusa en el este -  liberará París. Alemania será atacada por Rusia, Berlín cae en su poder. Hitler no encuentra otra solución que suicidarse.[6]

 

   El 30 de abril de 1945 Alemania finalmente se rinde; quedando Japón, que no baja sus brazos y arremete con todas sus fuerzas a través de sus ataques kamikazes que iban en aumento. El presidente Truman (Roosevelt había fallecido en abril) decide usar la Bomba A en vez de la invasión a Japón. Ya nada será igual para las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, bombardeadas en agosto y setiembre de 1945 respectivamente. Japón deberá rendirse.

 

   Los aliados habrán ganado la guerra, no sin antes sufrir gravísimos daños y cuantiosas pérdidas humanas y materiales. Como podés ver fue una guerra terrible, devastadora por donde se la mire. Pero como la Historia siempre deja moraleja, de ese error la humanidad parece haber aprendido, o por lo menos lo intenta hasta el día de hoy. La ONU ha resultado exitosa frente a los conflictos que han surgido desde 1945 en adelante. Ejemplo claro es la Guerra Fría, donde la tensión entre EEUU y URSS estuvo al límite, pero bajo control. El mundo no quiere volver a pasar por lo mismo y es momento que los líderes mundiales tengan como prioridad el no repetirlo. La Historia nos lo dirá...

 

 

 

[1] En política internacional, un Estado satélite es cualquier Estado que, técnicamente es independiente y es conocido por otros, pero en la práctica se encuentra supuestamente sujeto al dominio político o ideológico de alguna potencia. Al igual que ocurre con términos similares como gobierno títere.

 

[2] El armisticio consiste en un acuerdo que firman dos o más países en guerra cuando deciden dejar de combatir durante cierto tiempo con el fin de discutir una posible paz.

 

[3] Philippe Pétain era un mariscal que estableció la Francia de Vichy o régimen de Vichy en parte del territorio francés y en la totalidad de sus colonias, tras la firma del armisticio con Alemania en el marco de la segunda guerra mundial hasta agosto de 1944.

 

[4] Tercer Reich es el nombre utilizado para designar la época del gobierno de Hitler entre 1933 y 1945. El proyecto nazi pretendía devolverle a Alemania su antiguo esplendor imperial, por eso se autoproclama Tercer Reich: “Reich”, en alemán, quiere decir “Imperio”; y “Tercero” fue el que se adjudicó el gobierno de Hitler. Para ampliar la información consultar: https://www.muyhistoria.es/curiosidades/preguntas-respuestas/por-que-se-dio-el-nombre-de-tercer-reich-731495437804

 

[5] La frase fue expresada por el almirante japonés Isororu Yamamoto, quien planificó el ataque a Pearl Harbor, aunque no comulgaba con esta idea, ya que consideraba que no tenía sentido estratégico involucrar a los Estados Unidos en el conflicto asiático. Para más info: http://www.exordio.com/1939-1945/personajes/yamamoto.html

 

[6] Su muerte se produce el 30 de abril de 1945 por medio de un disparo en la cabeza junto a su esposa, Eva Braun, quien también decide quitarse la vida, ingiriendo cianuro.

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